Nuestro diseño de área de juegos en Guanacaste se inspira en el Águila Harpía, una majestuosa ave que alguna vez estuvo presente en Costa Rica y fue un poderoso símbolo para el pueblo Chorotega, uno de los principales grupos indígenas del país. Para ellos, el águila representaba el equilibrio en el ecosistema, la fuerza física y profundas conexiones espirituales que dieron forma a sus leyendas, rituales y manera de comprender la naturaleza.
El Águila Harpía, una de las aves de presa más grandes del mundo, puede alcanzar hasta un metro de altura y un ancho cercano a los dos metros. Alguna vez sobrevoló los bosques de Costa Rica, pero hoy está extinta en el país.
El diseño traslada este legado cultural y ecológico al presente. A través de formas lúdicas y creativas, reinterpreta la poesía de la naturaleza en el espacio y la estructura. “Huevos” gigantes se elevan como elementos centrales — nidos transformados en entornos inmersivos donde los visitantes pueden explorar, aprender y soñar.
Este proyecto no es solo un parque infantil, sino un paisaje simbólico: un lugar donde la memoria cultural se encuentra con la narrativa ecológica, inspirando a las futuras generaciones y fortaleciendo el vínculo entre comunidad, creatividad e historia. También resalta el valor del diseño lúdico — mostrando cómo los espacios imaginativos y creativos pueden enriquecer la vida diaria, despertar la creatividad y fomentar el bienestar de los niños, las familias y las comunidades por igual.